domingo, 17 de noviembre de 2013

Grandes movimientos gimnásticos del siglo XIX

   A principios del siglo XIX aparecen prácticamente de forma simultánea cuatro grandes movimientos gimnásticos que darán lugar a sus respectivas Escuelas y Sistemas Gimnásticos, los cuales, según Richard Mandell (1981), tuvieron su origen en las corrientes intelectuales más destacadas del siglo XIX, como son el racionalismo, el romanticismo, el nacionalismo, la democracia y el ideal pedagógico.
    Cada una de estas tendencias se caracteriza por una serie de elementos comunes que van a dar lugar a una concepción analítica, natural, rítmica o deportiva del movimiento, sin embargo cada una de ellas no va a llevar asociada de forma permanente y exclusiva en el tiempo los rasgos identificativos propios que la caracterizan, debido a la influencia de otras tendencias surgidas, en muchos casos, como reacción o derivación de las ya existentes. 
                   1.Escuela Sueca 
     Creada por Pier Henrich Ling (1776-1839) médico, militar y profesor de esgrima de la Universidad de Luna, cuyo método se caracteriza por una concepción anatómica, biológica y correctiva de la gimnástica, fundamentada en los dogmas y principios científicos que fueron incorporados por él al sistema educativo (y por extensión a la concepción gimnástica). Su "gimnasia" estaba ideada para contribuir a una educación integral del niño desde el desarrollo anatomofisiológico del sujeto; para preparar al soldado ante la guerra y para desarrollar el sentido estético a través de un fortalecimiento corporal y de la corrección de los defectos físicos. P.H. Ling desarrolló aparatos gimnásticos como la barra fija, las anillas, las escaleras oscilantes o la soga para trepar.
    El método sueco busca un modelo de salud corporal a través de la gimnasia, con ejercicios analíticos, localizados en un núcleo articular específico y cuyas características fundamentales son artificialidad, construcción, determinación de las fases de ejecución en posición de partida, desarrollo y fin, excesivo estatismo, orden y utilización de voces de mando. A pesar de estos elementos se cree que la gimnasia sueca es un método muy simple atribuido en parte a la pobreza y aislamiento en que habían vivido los suecos a mediados del siglo XIX.
    Los ejercicios eran clasificados en tres bloques:
  • Introducción: ejercicios de orden.
  • Ejercicios fundamentales A: brazos, piernas y tronco.
  • Ejercicios fundamentales B: saltos, trepas y destrezas.
    Otras de las características importantes de la Escuela Sueca se identifican con la no existencia de niveles de ejecución diferenciados, el concepto de competición en las prácticas fue relegado por el de ayuda de los miembros más aventajados en las clases para con los menos dotados y distanciamiento respecto a la necesidad de evaluar las aptitudes individuales o la vistosidad de las ejecuciones, ya que, como hemos dicho anteriormente, la concepción gimnástica de la Escuela Sueca se aproximó siempre hacia el fomento de la salud colectiva. Sólo la tenacidad de los atletas y los métodos más científicos y competitivos emergentes en Alemania lograrían a lo largo del siglo XX hacer de la gimnasia un deporte olímpico.
    Los contenidos originarios de la escuela sueca no fueron desarrollados en España debido a la falta de información por parte de sus más fervientes defensores. Lo que se hizo fue adoptar las técnicas y los ejercicios de su más directo colaborador y continuador, su hijo Hjalmar Ling (1820-1866) quien ordena y sistematiza la obra de su padre, estableciendo una nueva clasificación de ejercicios con un orden fijo que constituyó un esquema de lección con una práctica también predominantemente estática y analítica. Nos estamos refiriendo a las famosas "Tablas de Gimnasia", cuyo objetivo principal era conseguir un efecto correctivo que marcaría la gimnasia durante muchos años.
                2.Escuela alemana
    Guts Muths (1759-1859) y Friederich Ludwing Jahn (1778-1852) son considerados como los fundadores de la escuela alemana.
    G. Muths es concebido como el padre de la Gimnástica Pedagógica Moderna cuya aportación se inspira en la antigüedad clásica, de la que toma el término gimnástica, y se orienta hacia la construcción de ejercicios con fines educativos y curativos. Es un sistema muy similar a la escuela sueca salvo en un aspecto, y es que el movimiento se localiza en varios núcleos articulares considerándose como tales ejercicios sintéticos. Según R. Mandell (1986), G. Muths se ve fuertemente influenciado por el pensamiento racional y lógico que imperaba en la educación escolar alemana, por lo que este autor diseña unas tablas de ejercicios en las que se hacían constar semanalmente las actuaciones de los alumnos en natación, saltos o en carreras con el fin de constatar sus progresos a través de evaluaciones periódicas. Este concepto de Educación Física supone una superación del juego motor que se ve suplantado por ejercicios regulares prescritos por los educadores físicos de la época bajo unos cánones de ejecución cerrados, y en base a unos tiempos y a unos lugares sistemáticamente ideados y matemáticamente controlados. En todo momento se persigue alcanzar un rendimiento motor en las acciones.
    La delimitación racional del espacio, el tiempo, la actuación y los aparatos queda patente en los campos deportivos de Berlín donde podían verse bosques de postes, cuerdas, pesas y barras para colgarse, estirarse, saltar o trepar en los que los alumnos debían rendir al máximo para superar determinadas marcas estadísticas. Este modelo de práctica ha contribuido directamente a la aparición de la gimnasia deportiva actual.
    La concepción de la Educación Física alemana ha permitido que hoy muchos de los elementos del deporte moderno como es la elección de materiales e instalaciones concretas, el entrenamiento sistematizado o el tratamiento estadístico de los datos obtenidos en la evaluación de los deportistas hayan sido desarrollados (Mandell, 1986).
    La obra de Muths trascendió las fronteras de Alemania e influyó poderosamente en la Educación Física de buena parte de los países europeos, llegando a considerarse como una gimnasia educativa por su gran valor formativo. A este autor se le atribuye también la concepción del caballo con arcos en la gimnasia deportiva.
    Por otro lado L. Jahn introdujo un carácter político, social y militar en su método, evolucionando desde prácticas físicas llevadas a cabo al aire libre hasta prácticas desarrolladas en locales cerrados y alejados de las ciudades. Su ideología nazi y la exaltación de la raza germana hizo que su sistema se caracterizase por la exclusiva preocupación de los más fuertes y por la práctica de juegos violentos que desarrollasen la capacidad de sufrimiento y el espíritu de combatividad a través de competiciones con carreras, saltos y luchas. Este sistema no tenía progresiones metodológicas ni dosificaciones adecuadas del esfuerzo. Era un método extremadamente exigente, parcialista y discriminatorio.
    L. Jahn fue el diseñador y creador de las barras paralelas, las barras horizontales y el burro de saltos, entre otros aparatos, presentes hoy en muchas salas de gimnasia.
    La Escuela Alemana influye sobre la gimnasia española entre 1940 y 1970, la cual adquiere un talante patriótico y militar, cuyo interés es formar a individuos políticamente correctos, fuertes, disciplinados y con un marcado espíritu nacional.

                 
                    3.Escuela Francesa
    La escuela francesa dio sus primeros pasos en España, con Francisco de Amorós y Ondeano (1770-1848), máximo exponente de esta Escuela y fundador del Instituto Pestalozziano. Sin embargo al comienzo de la guerra de la independencia esta institución se ve obligada a desaparecer y Francisco de Amorós huye en el exilio a Francia, donde posteriormente desarrollará su obra.
    La Escuela Francesa se caracteriza por una concepción natural y utilitaria de los ejercicios físicos. Son acciones de carácter global, en los que el cuerpo participa como un todo en las ejecuciones y se encaminan a preparar al individuo para la vida adulta. Se pretende una mejora de la forma física con el fin de perfeccionar los movimientos naturales, lograr un dominio corporal en las acciones y conseguir un cuerpo estéticamente bello.

    4.Escuela Inglesa
     La Escuela Inglesa tiene su máximo representante en Thomas Arnold (1795-1842) y surge como reacción al excesivo academicismo imperante en la ecuación formal, donde el cultivo del intelecto era considerado como lo más importante respecto al desarrollo de lo corporal. Por todo ello este autor introduce el deporte en la escuela a través de "juegos deportivos" desarrollando la idea de "actitud deportiva", que se caracteriza por el "fair play" y el amateurismo, no sólo ante la práctica deportiva, sino en cualquier ámbito de la vida en general.
    Este método otorga importancia a la recreación, a las reglas y a la competición en los ejercicios, desvinculándose del rendimiento deportivo y asociándose con la organización y la libertad de los alumnos en las prácticas.
    En este momento es cuando aparecen muchos de los deportes reglamentados que hoy conocemos, razón por la cual se llevan a la escuela, quedando al servicio de la educación y de la formación del carácter. Si bien, estas prácticas no dejan de tener en cierto modo un carácter elitista al verse impulsadas en los colegios masculinos pertenecientes a las clases sociales más pudientes. En este proceso tiene vital importancia la celebración de los primeros Juegos Olímpicos Modernos en 1896 y su divulgación a través de los medios de comunicación. Su gran impulsor y organizador, Barón Pierre de Coubertin, será la figura que más importancia cobra en este momento ante la incorporación del deporte en la escuela. Esta aparición, además de poseer un matiz clasista, va a tener también un carácter sexista en cuanto a que Coubertín se opone a la participación femenina en la actividad deportiva por considerar antiestética y poco interesante su participación (Vázquez, 1986 y 2001; Álvarez-Bueno y cols., 1990, Vázquez y cols., 2000; Chinchilla y Zagalaz, 2002). Debido a ello este autor recibió muchas críticas, sobre todo a finales del siglo XX.
                      
                 5.La Escuela Americana
    El deporte y la Educación Física en América fueron evolucionando en esa sociedad paralelamente a otros aspectos de la vida cotidiana.
    En cuanto al desarrollo de la Educación Física hubo dos puntos de inflexión claves en los que la influencia de Europa fue determinante. En un primer momento hubo una influencia sueca y alemana, por lo que los objetivos de la disciplina estuvieron orientados hacia el desarrollo físico del individuo a través de la higiene, la educación, la recreación y la terapia.
    En este momento aparecen los ejercicios calisténicos que engloban los términos de fuerza y belleza.
    En un segundo momento hay una gran influencia del deporte británico, que se introduce en las escuelas, y los niños pasan a practicar actividad física mediante juegos extraídos de los diferentes deportes. Hay un especial interés en la formación de los profesionales, en la publicación de material entorno a la Educación Física y en el desarrollo del deporte universitario. En palabras de R. Mandell (1986), el deporte americano ha experimentado un crecimiento espectacular desde sus orígenes, impulsado principalmente por el apoyo económico del sector empresarial y por los avances producidos en aquéllos campos que favorecían la innovación. Por otro lado, la evolución de la Educación Física transcurrió por diferentes posturas ideológicas identificadas unas veces como irrisorias y desconsideradas, y otras como sagradas para la educación.
    Unos de los mayores representantes en la Escuela Americana son Karl Follen (1796-1840) y Karl Beck (1798-1866). Posteriormente con Binet y colaboradores (principios del siglo XX) hay un creciente interés por el movimiento y su influencia sobre la personalidad. Se desarrollan los enfoques perceptivo-motrices del movimiento y la idea de etapas en el desarrollo motor del individuo.

              6.Las Escuelas Gimnásticas situadas al Este de Europa
    En países como China y la antigua URSS el deporte va a ser representante de toda práctica deportiva como vehículo para el adoctrinamiento político, nacionalizándolo, planificando métodos y haciendo un gran esfuerzo por dotar de medios necesarios al sistema para poder desarrollarlo. En este sentido la Educación Física se convierte en una herramienta fundamental para la práctica deportiva y la selección de talentos que representarán a la nación en las competiciones deportivas. En la actualidad este espíritu competitivo se ve potenciado por el deporte de élite que se difunde a través de los medios de comunicación y que impregna además las prácticas desarrolladas en los centros escolares. 

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